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Junio 2025
Decorativo. Dibujo gráfico de un hombre mayor y dos mujeres mayores disfrutando de la parrilla en un patio suburbano cercado con gramilla, arbustos y flores.

La clave para una jubilación plena suele estar en con quién la compartas. Más allá del disfrute, las conexiones sociales significativas aportan beneficios tangibles para la salud de los adultos mayores, según el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento. Ya sea reavivando viejas amistades o formando nuevas, estas conexiones enriquecen la vida diaria y promueven el bienestar.

Aquí tienes cuatro formas prácticas de ampliar tu círculo social y mantenerte conectado.

Habla con tus vecinos y únete a eventos comunitarios

Empieza cerca de casa conectando con tus vecinos. En vez de simplemente saludar con la mano, detente para una breve conversación sobre su jardín, su mascota o cualquier cosa que ocurra por el barrio. Considera crear oportunidades para socializar organizando encuentros informales como un asado en el jardín, una cena compartida o una reunión anual navideña.

Al elegir eventos comunitarios, busca actividades que ofrezcan oportunidades continuas para interactuar. Asistir de manera regular a un club local, grupo de voluntarios o asociación cívica ayuda a crear familiaridad y fortalecer las conexiones con el tiempo. Las bibliotecas, centros de mayores y centros comunitarios suelen organizar eventos recurrentes como clubes de lectura, grupos de fitness o proyectos de voluntariado, proporcionando formas constantes de conocer y relacionar con otros.

Mantener socialmente conectado puede ayudar a reducir el estrés, fortalecer tu sentido de comunidad y mejorar tu salud general, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

Empieza un hobby que te lleve a estar con otros

La jubilación es un momento ideal para sumergir en aficiones, especialmente aquellas que ofrecen interacción social. Ya sea unir a un club de jardinería, una clase de pickleball, un coro local, un grupo de caminatas o un club de lectura, hacer algo que disfrutes en un entorno grupal facilita conectar con personas afines.

Más allá de los beneficios sociales, participar en actividades significativas ayuda a mantener la mente alerta. Los adultos mayores que se mantienen mentalmente y socialmente activos tienden a experimentar tasas más bajas de depresión y deterioro cognitivo, según la NIA. La participación regular en aficiones también aporta estructura a tu semana y puede aportar un renovado sentido de propósito.

Reconecta con seres queridos o viejos colegas

La vida se vuelve ajetreada y es fácil perder el contacto con la gente con los años. Pero reavivar relaciones no tiene por qué ser complicado. Una simple llamada telefónica, videollamada, mensaje en redes sociales o carta manuscrita puede ayudar a salvar la brecha.

Las relaciones personales estables están vinculadas a un mejor bienestar emocional y salud general, según el Harvard Study of Adult Development, uno de los estudios más longevos sobre el envejecimiento. Ya sea contactando con un colega de la infancia, un antiguo colega de trabajo o un familiar lejano, dar el primer paso para reconectar suele ser apreciado y correspondido.

Incluso pequeñas y regulares comprobaciones como enviar una tarjeta de cumpleaños o un mensaje rápido pueden ayudar a mantener las relaciones. Si alguien vive cerca, quedar para tomar un café o dar un paseo corto puede hacer que reconectar se sienta natural y sin esfuerzo.

Considera adoptar una mascota

La compañía no siempre viene en forma de personas. Las mascotas pueden aportar consuelo, rutina y un sentido de propósito.

Los perros, en individuo, fomentan la actividad física y la interacción social. Pasear a un perro suele dar lugar a conversaciones con vecinos y otros dueños, lo que lo convierte en una forma natural de conocer gente nueva. Los gatos y las mascotas pequeñas también ofrecen compañía y pueden reducir la sensación de soledad.

Según la Asociación Americana del Corazón, se demostró que tener una mascota reduce el estrés, mejora la salud del corazón y disminuye la sensación de aislamiento. Si adoptar una mascota no es una opción, hacer voluntariado en un refugio de animales o cuidar a un amigo puede ofrecer beneficios similares.

Solo recuerda seguir conectando a cada edad.